En Washington, el tema es fentanilo
Columna

En Washington, el tema es fentanilo

La entrada en vigor de los aranceles a México y Canadá se postergará, anunció ayer Donald
Trump, por lo menos hasta el próximo primero de abril, ello permitirá que las reuniones que
ha comenzado a establecer el gobierno mexicano con el estadounidense puedan transitar
con un poco menos de presión.
Hay avances muy significativos en los tres ámbitos principales de la agenda: en el
migratorio los hechos de muestran, como lo vimos semanas atrás cuando estuvimos
recorriendo la frontera norte y sur del país, que estamos en un momento de mucha calma en
las fronteras, con una disminución notable de migrantes, de intentos de cruces ilegales, sin
caravanas, incluso con un número muy bajos de capturas de la Border Patrol, reconocidas
por ellos mismos. Los dispositivos de seguridad implantados en el sur y el norte del país
están funcionando y tenemos los menores índices migratorios de los últimos años.
En el tema comercial, ya hubo una primera reunión oficial de Marcelo Ebrard con
las autoridades comerciales de la Unión Americana y a pesar de que el secretario de
Comercio de Trump, Howard Lutnick, se mostró bastante arrogante (es el estilo de la nueva
adminsitración en la Casa Blanca) se avanzó en distintos temas y, como dijo ayer la
presidenta Sheinbaum, existe la convicción de que casi de inmediato se tendrá que iniciar
una nueva renegociación del TMEC (quizás convertido en un acuerdo bilateral en lugar de
trilateral como lo están planteando algunos funcionarios de Washington). Los aranceles

para Trump, tanto en el caso de México como con muchos otros países, son un instrumento
de negociación tanto política como comercial.
Por eso el principal tema que está en la agenda es el del fentanilo. Las muertes por
sobredosis de fentanilo en la Unión Americana habrían registrado una disminución de 20
por ciento en el último año, según un reporte del NYT, pero siguen siendo muy altas, no los
300 mil que dice Trump, pero actualmente deben ser unos 80 mil muertos por sobredosis al
año, una ola de muertes que, a diferencia de otras, como la del crack de fines de los 80 y
principios de los 90, no se ceba en afroamericanos y latinos, sino, sobre todo, en clases
medias urbanas. Por eso también afecta política y socialmente el deterioro de muchas áreas
urbanas. Las zonas ocupadas por adictos a opiacios, han deteriorado ciudades como San
Francisco, San Diego, los Angeles, Nueva York, pero también estados como Ohio o
Michigan. Por eso, la reunión más importante es la que tendrán hoy los integrantes del
gabinete de seguridad de México en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio
y otros funcionarios estadounidenses.
Los mexicanos pueden mostrar ante Rubio sólidos avances en seguridad de los
últimos meses y semanas. Los golpes que han sufrido distintas organizaciones criminales
han sido severos, sobre todo para los chapitos, los principales introductores de fentanilo en
la Unión Americana, y el círculo en torno a Iván Archivaldo se está cerrando
inexorablemente. El tema de la designación como terroristas a esos grupos criminales tuvo,
al fin, una buen respuesta desde el gobierno cuando, el martes, Omar García Harfuch
sostuvo que más allá de las definiciones, para el gobierno esas organizaciones están
declaradas como “objetivos prioritarios”, equiparando internamente de alguna forma
aquella designación.

En la última semana fueron extraditados a Estados Unidos ocho de los principales
personajes detenidos en México reclamados por la justicia estadounidense y nada hace
suponer que el gobierno se envuelva en la bandera para demandar que regresen al Mayo
Zambada. Quedan pendientes desde 1985, la de Caro Quintero y las del Z40 y Z42.
La pregunta es si todo esto alcanza. Y la respuesta es que probablemente, en el corto
plazo, no. Primero, porque en la Casa Blanca querrán ver un esfuerzo sostenido. Eso se
puede garantizar. Y segundo, porque, como con todo, Trump querrá tener algo muy
tangible, más allá de cifras y datos, para exhibir ante su opinión pública: lo están haciendo
con Gaza, con Ucrania, lo hacen con México. Y probablemente querrán ver algún golpe
que puedan exhibir como bandera, de preferencia político.
La fecha de los aranceles se movió al primero de abril, pero recordemos que antes
estarán las audiencias en Chicago de Ovidio y Joaquín Guzmán López, que ya están
buscando un acuerdo con la fiscalía, quedaron para fines de marzo, mientras que la del
Mayo Zambada, que amenaza con un acuerdo, si no lo ha hecho ya, está contemplada para
el 22 de abril.
Sigo pensando que a todo lo que se ha hecho en el ámbito de la seguridad, se deberá
sumar, antes de que se intente imponer desde el norte, alguna decisión política, un golpe
político de la misma envergadura que el que se ha dado a los grupos criminales. De eso, no
me cabe duda, se terminará hablando también hoy en Washington.
Por cierto, hay que poner atención, por sus repercusiones, a los golpes que se han
dado, con poca difusión, a los grupos criminales en Chiapas, en Tabasco y en Michoacán,
así como a la reducción de la violencia en Acapulco, además del fortalecimiento de la
seguridad en Chihuahua, sobre todo en la frontera.

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